Vol. 8 Núm. 16 (2021): Desigualdades de género en la comunicación y cultura digitales
Desigualdades de género en la comunicación y cultura digitales

Coordinadores: Patricia Corredor Lanas (Profesora de la Universidad Rey Juan Carlos y Coordinadora Sección Comunicación y Cultura Digital), Javier Marzal (Profesor de la Universidad Jaume I y Vicepresidente 2º de la Junta Directiva de la AE-IC) y Ana Jorge Alonso (Profesora Universidad de Málaga).

 

El movimiento feminista y las mujeres académicas comenzaron a poner su foco ya en la década de los sesenta en la relación entre las condiciones materiales de las mujeres y su reflejo en el ámbito de lo simbólico.  En pocas palabras, se perfila el debate que décadas después mantendrían Judith Butler y Nancy Fraser sobre las tensiones entre reconocimiento y redistribución y no solamente en lo que afecta a las discriminaciones sufridas por las mujeres, sino que también sobre otras desigualdades de género que incorporan al colectivo LGTBI+.

La facilidad de acceso a las fuentes fomenta que la discriminación simbólica sea el ámbito donde fundamentalmente ha operado este abordaje de la investigación, especialmente en las ciencias sociales y las humanidades. La consecuencia es que es en este campo donde se ha acumulado el mayor corpus del trabajo académico puesto al servicio, en la mayoría de las ocasiones, de la transformación social en aras de una sociedad más equitativa. La aceleración y expansión, en las últimas décadas, del denominado capitalismo cognitivo conlleva también la necesidad de análisis y reflexiones feministas sobre la economía política de la comunicación y la cultura. No podemos dejar de mencionar Mujeres e industrias culturales, de Michèle Mattelart, un texto seminal, del que se van a cumplir cuarenta años de su publicación en España, como uno de los más significativos hitos en el necesario abordaje holístico, desde el feminismo y sus diferentes corrientes teóricas, de la comunicación y la cultura.

Así se comenzaron a perfilar nuevas líneas de reflexión e investigación que incorporan las preocupaciones sobre cuestiones tan fundamentales como las relaciones entre la comunicación y el poder, tanto en lo macro como en lo micro. Sobre relaciones y condiciones laborales. Sobre los procesos y agentes de la toma de decisiones en torno al mensaje como mercancía pero también como artefacto ideológico. Es necesario reseñar las nuevas miradas sobre las imbricaciones entre diversas opresiones y discriminaciones: de género, etnia, clase… que ya fueron, también, tempranamente abordadas en nuestro ámbito por Michèle Mattelart y tuvieron entonces como pionera y principal exponente en el mundo anglosajón a Angela Davis. Estos posicionamientos teóricos Irrumpirían con fuerza, especialmente en la década de los noventa, y enriquecerían no solo el debate teórico sino también el propio campo de estudio, aportando luz sobre relaciones, dimensiones y espacios invisibilizados en las décadas precedentes.

Las discriminaciones de género en la comunicación y la cultura han sido objeto en los últimos años de una notable atención por parte de la doctrina internacional y de una emergente investigación académica. Pero esas discriminaciones parecen agravarse en el mundo digital, tanto en términos de formación como en las profesiones STEM que afectan directamente a la creación comunicativa y cultural del futuro; además, se verifica un "techo de cristal" todavía más duro en los cargos directivos de las empresas centradas en las NTIC, lo que repercute especialmente en el papel de las mujeres en la producción y difusión de los bienes simbólicos.

Dada la doble cara de la comunicación y la cultura en nuestras sociedades contemporáneas, estos procesos amenazan con dañar gravemente la diversidad  de perspectivas y sensibilidades de la sociedad del conocimiento y el talento y la creatividad en términos económicos, hasta el punto de que algunos gobiernos y grandes empresas tecnológicas han emprendido programas y acciones para paliar sus peores consecuencias.

El dossier pretende así estimular la investigación empírica y las propuestas de políticas públicas y privadas en ese terreno, y dar visibilidad a los estudios en curso, incentivando el debate en nuestra sociedad. En este contexto, el monográfico recoge algunos análisis y reflexiones en torno a los déficits evidentes de la participación de la mujer como sujeto protagonista en el ámbito de la comunicación y la cultura, pero también su presencia todavía distorsionada como objeto estereotipado de las representaciones audiovisuales.